viernes, 28 de mayo de 2010

La Inteligencia de los Delfines




La Inteligencia de los Delfines



“A veces pienso que los hombres nos imaginan más inteligentes de lo que realmente somos… ¿Qué rayos significará ese letrero?”
El hombre, considerado el ser más inteligente sobre el planeta, tal vez tenga que hacer un espacio a otras especies que van demostrando ser tan inteligentes como nosotros. Un buen ejemplo son los delfines, mamíferos acuáticos cuyas historias no dejan de sorprendernos. Algunos datos encontrados en la web Enviromental Graffiti nos sorprenden aún más sobre la astucia e inteligencia que estos simpáticos animales.
Entrenando a los Humanos
En el Instituto de Estudio de Mamíferos Marinos en Mississippi, Kelly, la delfín, tiene una gran reputación. Todos los delfines de dicho instituto fueron entrenados para guardar cualquier desperdicio que cayera en sus piscinas hasta que vieran a un entrenador, con el que cambiarían los desperdicios por pescado. Kelly llevó esta tarea un paso más allá. Cuando la gente arrojaba papel en el agua ella lo escondía bajo una roca en el fondo de la piscina.
La siguiente vez que un entrenador pasaba, ella arrancaba un pedazo de papel para dárselo. Luego de recibir la recompensa de pescado, ella volvía al fondo, arrancaba otro pedazo de papel, obtenía otro pescado y así. Este comportamiento es particularmente interesante ya que sugiere que Kelly tiene un sentido del futuro y alarga la gratificación. Ella consiguió, verdaderamente, entrenar a los humanos.
Resolviendo Problemas con Herramientas
A pesar de la ausencia de manos, los delfines pueden usar también herramientas para resolver problemas. Los científicos han observado a un delfín lograr que una reacia anguila abandone su guarida empujándola con el espinoso cuerpo de un pez escorpión muerto. En Australia, los delfines nariz de botella ponen esponjas sobre sus picos como protección de las espinas de los peces piedra y las mantarrayas mientras exploran sobre las aguas superficiales del lecho marino.
Muchas especies de delfín viven en sociedades complejas. Para llevar la pista de las muchas relaciones que tienen en su gran grupo social, poseen un útil y eficiente sistema de comunicación. Los delfines usan una variedad de chasquidos y silbidos para mantenerse en contacto. Actualmente, no hay evidencia de que los delfines tengan un lenguaje propio característico. Pero apenas se ha empezado a grabar todos sus sonidos y signos corporales tratando de descifrarlos, asi que ciertamente habrá algunas sorpresas guardadas.
Comunicación con Lenguaje de Señas
En el Laboratorio Marino Kewalo Basin en Hawaii, Lou Herman y su equipo han desarrollado un lenguaje de señas para comunicarse con los delfines, cuyos resultados son notables. No solo hacen que los delfines comprendan el significado de palabras individuales, sino que también comprenden el significado de las palabras puestas en orden en una oración. Por ejemplo, respondieron de forma correcta y directamente a “toca el frisbee con tu cola y luego salta sobre él”. Esto tiene las características de una verdadera comprensión, no de un entrenamiento rígido.
En un documental de la BBC sobre los delfines, uno de los delfines de Lou Herman, una hembra bautizada Akeakamai, observa al anfitrión, David Attenborough, a través de una pantalla de TV bajo el agua. Nadie podía predecir cómo reaccionaría la delfín, pero tan pronto como David apareció en la pantalla, ella respondió correctamente a su lenguaje de señas, incluso arriesgándose a imitarlo.
A pesar de habitar en un mundo muy diferente al nuestro, los delfines se desempeñan de manera brillante en nuestros “test de inteligencia”. Aún hay mucho que aprender sobre estos pensadores flexibles, aunque por la evidencia descubierta hasta el momento, parece que los delfines verdaderamente merecen su reputación de ser altamente inteligentes.
Aprendiendo de sus Congéneres
Hasta ahora, muchos científicos se han concentrado en investigar la transmisión cultural de comportamiento de madre a hijo, pero nuevas investigaciones efectuadas por Stan Kuczaj y su equipo han revelado algunos sorprendentes resultados. Ellos han notado que, durante el juego, los recién nacidos estan mas predispuestos a copiarse y aprender de los delfines más cercanos a su grupo de edad.
Si nadan a través de anillos de burbújas o balancean trozos de kelp en sus colas, los jovenes delfines incrementan la complejidad de sus juegos, por lo general cuando estan en compañía de sus congéneres.
Jugando por Ahí
La mayoría de mamíferos parece disfrutar del juego, pero los delfines, al parecer, gustan de hacer sus juegos lo más desafiantes que se pueda. Una ballena asesina bebe – porque las orcas o “ballenas asesinas” son una de las 35 especies distintas de delfines – aprendió el truco de atraer gaviotas a la superficie del agua con pescado. Cuando las gaviotas se posaban en el agua, la ballena asesina intentaba entonces capturarla en su boca, sin matarla.
Una vez que dominaba esta habilidad, ella hizo la tarea aún más desafiante para sí misma. En lugar de esperar que las gaviotas se posaran en el agua, intentó capturar a las gaviotas en su descenso, mientras estaban a más de un metro sobre la superficie del agua.
La cría de orca falló varias veces, pero insistió hasta que se perfeccionó en ello. Muy a menudo, eran las ingenuas gaviotas jovenes las que eran atrapadas y arrojadas por ahí.
El siguiente nivel de dificultad conllevaba intentar cazar a las gaviotas más experimentadas y mayores. Como en los niños humanos, la actividad en sí misma, no solo el resultado, debía ser divertida.
Un hermoso día en 1997, investigadores que trabajaban en la playa Pereirinha, en la costa sur de Brasil, observaron a un pequeño perro entrando al mar y nadando hacia los delfines. Para su sorpresa, los delfines se aproximaron al perro y luego comenzaron a lanzarlo por los aires. El perro parecía disfrutar del “juego” y continuó jugando con los delfines por más de una hora. Desde esa vez, diferentes perros fueron vistos tratando de interactuar con los delfines.


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